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La Decisión Que Tomas Cada Día Que Cambia La Vida

En estos últimos días, he estado pensando mucho en la historia muy conocida de Maria y Marta en Lucas 10. Leer acerca de la Marta siempre toca algo adentro de mí. Puedo imaginarla corriendo alrededor de su casa, completamente ocupada con las muchas cosas que tenía que hacer. Tener a Jesús y sus discípulos en su casa era una responsabilidad importante, y sin duda ella quería que todo estuviera perfecto.

Marta estaba tan ocupada con todas las cosas que ella consideraba importantes y necesarias que sacrificó tiempo precioso que pudiera haber pasado a los pies de Jesús.

Puedo relacionarme con ella. Cientos de veces, he tomado la misma decisión de Marta. He escogido mis ocupaciones sobre pasar tiempo con Dios.

Siempre pensamos que las decisiones que cambian la vida son las decisiones grandes. La universidad, la carrera, el matrimonio, el trabajo, etc. – esas decisiones que tienen un gran papel en determinar la dirección de nuestras vidas. No nos damos cuenta que la decisión que enfrentaba a María y Marta en Lucas 10:38-42 también es una decisión que cambia la vida. Es una decisión que tú y yo enfrentamos cada día. La decisión entre la ocupación y la quietud.

La decisión fácil.

Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.  Lucas 10:40-41

En vez de hacer el tiempo para pasar con Jesús, Marta se preocupó por completo en todas las cosas que tenía que hacer. Ella quería pasar tiempo con Él, pero escoger la ocupación era mucho más fácil. En mi vida, siempre encuentro que esto es verdad. Yo quiero pasar tiempo con Dios, pero es fácil dejar que las ocupaciones toman el control de mi día y, por último, mi vida.

Una mañana de la semana pasada, después de haber apagado mi alarma varias veces, me levanté mucho más tarde de lo que había planeado y solo tenía 45 minutos antes de salir de la casa. Me alisté con prisa y terminé saliendo 10 minutos demorados.

Por causa de empezar tarde mi mañana, no di ni un minuto para pasar con Dios. Simplemente salí de la puerta, ansiosa para empezar con las ocupaciones de mi día. Al mediodía, ya estaba irritada, estresada y vacía – resultados de la elección que había tomado esa mañana.

La mejor decisión.

Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.  Lucas 10:42

María eligió algo completamente diferente que su hermana. Ella hizo la elección difícil. La mejor elección.

María tenía muchas cosas que hacer, igual que Marta, pero escogió pasar tiempo en los pies de Jesús. Ella se dio cuenta que invertir en su relación con Dios era mucho más importante y necesaria que su lista de quehaceres. Ella escogió poner a un lado todas las cosas que le estaban llamando, y quedarse quieta a Sus pies. Ella escogió la una cosa realmente necesaria.

Es tu decisión.

Así como Jesucristo llamó a María y Marta, Él nos está llamando, a tú y a mí, a dejar nuestras cargas y ocupaciones y pasar tiempo a sus pies. Nos está llamando a estar quietas y conocer que Él es Dios.

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.  Salmos 46:10

Sí. Nuestras familias, nuestros ministerios, nuestros trabajos, nuestras responsabilidades, nuestras amistades, nuestros estudios, nuestros _________ (llenar el espacio) tienen importancia. Pero no podemos permitir que estas cosas tomen el lugar de la una cosa necesaria.

Aunque quisiera que fueran, nuestras buenas intenciones nunca son suficiente. Tenemos que tomar la decisión consciente de invertir en nuestra relación con Dios. Hagamos una cita diaria con Él, y nunca la fallamos.

La quietud también es la decisión de plenitud.

Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.  Salmo 16:11

Las ocupaciones llenarán tu vida, pero tu relación con Dios te llenará a ti. Tu decisión diaria de pasar tiempo con Él o dejar que tu vida esté consumida por las ocupaciones es una decisión que lentamente, pero seguramente, cambia tu vida. Cambia tus prioridades, tu enfoque, tu manera de pensar. Te cambia a ti.

Nuestra dirección en la vida es determinada, no por pasos grandes, pero por esos pasos chiquitos que tomamos día en día.

Así que, ¿cual decisión estás tomando?

¿Estás tomando la decisión de Marta – la ocupación? ¿O estás escogiendo la buena parte como hizo María?

¿Dónde te están llevando tus pasos diarios?

Quiero desafiarnos ser chicas que escogen la una cosa necesaria.

Escogemos la buena parte.

Escogemos a Dios.

 

Me encantaría oír de ti

¿Tú eres más como María o como Marta?

¿Cuáles son algunas cosas que has aprendido acerca de escoger entre la ocupación y la quietud?

¿Cuáles son algunas cambios que puedes hacer en esta semana para hacer la quietud aún más una prioridad en tu vida?

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